El verano llega con otra luz, otros ritmos y, sobre todo, ganas de sentirse liviano. Es el momento ideal para ajustar algunas rutinas y recargar energía, sin hacer grandes cambios.
1. Movete un poco todos los días
No hace falta entrenar a full: caminar, nadar o salir en bicicleta son formas simples de activar el cuerpo y liberar endorfinas.
2. Dormí lo suficiente
