el juez alberto lugones


Las reacciones por el fallo de la Corte Suprema que declaró inconstitucional la reforma del Consejo de la Magistratura sigue generando tensiones y enojos entre diferentes sectores de la política y la Justicia. Ahora, el encargado de salir a cuestionar al máximo tribunal fue el juez Alberto Lugones quien además integra el Consejo, es cercano a los K y responde al bloque del oficialismo en el organismo.

El lunes, en una reunión Plenaria donde terminaron de definir los reglamentos para adecuarse al fallo de la Corte, el magistrado tomó la palabra y apuntó contra el tribunal. Según sostuvo, el fallo que volteó la reforma que ideó Cristina Kirchner en 2006 «no es razonable».

En la resolución que emitió en diciembre pasado, la Corte ordenó al Consejo volver a la anterior conformación a la reforma en un plazo de 120 días. Así, debe pasar de 13 a 20 integrantes y sumar como presidente del organismo al titular de la Corte Suprema, Horacio Rosatti.

Para Lugones ese plazo de 120 días, según dijo, es de «casi imposible cumplimiento». «Tenemos que aprobar un reglamento para cumplir la manda tan estricta que nos dio la Corte. Una estricta manda que no lo fue tanto para resolver en 16 años la inconstitucionalidad de una Ley», agregó en tono crítico. Es que la demanda que provocó el fallo que ahora sacó la Corte había llegado al máximo tribunal en 2006 luego de que se aprobara la reforma armada por la entonces senadora Cristina Kirchner.

Para Lugones, el plazo de 120 días para adecuarse es antojadizo. «No advierto el incendio que justifique que en 120 días corridos debamos integrar el nuevo consejo», sostuvo ante sus colegas que lo escuchaban en una reunión Plenaria en la que decidieron el nuevo reglamento para la elección de dos abogadas que se sumarán al Consejo para adecuarse al fallo de la Corte.


Luis D’Elía es uno de los armadores de la marcha contra la Corte Suprema.

El juez insistió sobre ese punto: «No tenemos problema en cumplir con el fallo de la Corte ni estamos en razones para cuestionarlo porque no somos un tribunal que puede mejorar sus argumentos. Pero todo fallo debe ser razonable y en lo que se refiere a la parte pertinente de los 120 días corridos para integrar el nuevo Consejo, puedo plantear con mi enfoque de profesor de derecho constitucional que no es razonable la solución dada».

Uno de los puntos más fuertes de las críticas fue cuando ironizó sobre la Corte y la comparó con Dios. «La nueva integración que dispone la Corte -de 20 integrantes- se apoya en una ley que estaba derogada, o sea que es una ley no vigente. Pocas veces y solamente Dios, para los que somos creyentes, puede darle vida a los que estaban muertos. Acá nuestra Corte también lo puede hacer, le da vida a una ley que ya estaba muerta».

La Corte viene siendo foco de protestas y reclamos de sectores vinculados al Gobierno. De hecho, el 1 de febrero habrá una marcha al Palacio de Tribunales para «echar» a los cuatro jueces que integran el tribunal, Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda que se recupera de su salud tras estar internado por una descompensación.

La movilización la impulsan Luis D’Elía y el juez K Juan María Ramos Padilla. Per ya tuvo el aval del Gobierno a través del secretario de Justicia, Juan Martín Mena y del propio Presidente.

También anunciaron que irán a la marcha las Madres de Plaza de Mayo y la agrupación Justicia Legítima que aglutina a jueces, fiscales y abogados alineados con el kirchnerismo. Incluso la jefa de la Agencia Federal de Inteligencia, Cristina Caamaño, anunció que se suma a la marcha. Ella también integra Justicia Legítima.  



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