julieta diaz y un

Julieta Díaz está muy preocupada porque le hackearon su cuenta de Twitter. La actriz decidió publicar un video desde su Instagram oficial para anunciar la mala noticia y pedirles por favor a sus seguidores que la ayuden a recuperar su usuario.

“Hola amigos, amigas, amigues, ¿podrían hacerme un favor y denunciar en Twitter que tengo la cuenta hackeada? Así la cierran porque no sé quiénes son… bueno eso. A ver si después la puedo recuperar. Muchísimas gracias”, dijo la popular artista.

 

Es muy común que ocurra este tipo de robo en la red social del pajarito. En general los usuarios deben solicitar el restablecimiento de contraseña a través de un correo electrónico que esté asociada a la cuenta de Twitter. También se puede pedir ayuda al soporte que ofrece la empresa.

«En un rato cogeré el coche en este estado mental y físico: No puedo hablar Tengo la cabeza ametrallada Voy de lado a lado Borracha Sedienta Ciega Pues en un rato iré por autovía, el resto será historia mía», dicta una especie de poesía.

Le hackearon la cuenta de Twitter a Julieta Díaz: los absurdos mensajes publicados
Le hackearon la cuenta de Twitter a Julieta Díaz: los absurdos mensajes publicados

«No tengo nada que ver con Jordan Vallejo Linares, ni Locura González Cabueñes. Ni siquiera los conozco», expresa otro de los mensajes sin sentido.

Le hackearon la cuenta de Twitter a Julieta Díaz: los absurdos mensajes publicados
Le hackearon la cuenta de Twitter a Julieta Díaz: los absurdos mensajes publicados

Además, compartieron algunas fotos de personas al azar y otras sobre un equipo de fútbol entrenando.

Le hackearon la cuenta de Twitter a Julieta Díaz: los absurdos mensajes publicados
Le hackearon la cuenta de Twitter a Julieta Díaz: los absurdos mensajes publicados

Por otra parte, cabe recordar que a principios de este año Julieta había expresado su felicidad en las redes porque su hija Elena estaba por comenzar la escuela primaria. La niña nació con parálisis cerebral y, gracias al avance exitoso en su tratamiento, finalmente podrá insertarse en este nivel educativo con la compañía de una maestra integradora.

Julieta Díaz y su hija Elena
Julieta Díaz y su hija Elena

Así lo había relatado la propia actriz a través de un extenso y emotivo mensaje en su cuenta de Instagram. “Este año Elena Antonia empieza primer grado con una maestra integradora. Le compré todos los útiles (todo es guita todo el tiempo) y me pide sacarlos todos los días de la bolsa y mirarlos y mostrárselos a todo el mundo. Además hicimos un cartel calendario para tachar los días hasta el lunes 21/02 que arrancan las clases”, comenzó contando la intérprete, que está grabando la segunda temporada de ATAV.

“Tiene 7 años. El año pasado tuvimos que esperar para que ella pudiera estar más cómoda con el proceso de aprendizaje. Hace mucho que está esperando este momento. Y yo también. Su papá también. Sus abuelxs. Lxs de sangre y lxs del corazón. Y todxs las que la amamos. No porque nos parezca que esperar un año más sea un problema o queramos que cumpla con la manera ‘correcta de algo’ (Eso siempre es una presión de igual manera. Seguimos laburando mucho en eso). Si no porque ELLA lo desea…”, reseñó, textual, la actriz.

Sin embargo, semanas después, una amarga situación cortó la racha de buenas noticias. Así lo comentó durante el programa radial Agarrate Catalina, conducido por Catalina Dugli: “Mi hija empezó el colegio con una maestra integradora, que es el requisito de los chicos con discapacidad en la escuela. Y pasó una mala situación con una maestra integradora muy irresponsable que la dejó, se fue, de un día para el otro dejó de venir y mi hija se sintió muy rechazada”.

“Mi hija preguntaba: ‘¿Dónde está? ¿Por qué se fue? ¿Se enojó?’. Se sintió rechazada. Fue muy desagradable, muy feo y muy poco profesional”, expresó y detalló que si bien ya consiguieron a otra persona que ocupe su lugar, nada le garantiza que esto no le vuelva a suceder debido a que por lo general, es un rubro muy mal pago. “Es algo que puede pasarte muchas veces en el año entones es muy angustiante”, se explayó preocupada.

“Es un espacio muy difícil, estamos esperando que el nomenclador de discapacidad aumente para las maestras y toda el área de discapacidad. Es un trabajo que se paga muy poco y es difícil de conseguir alguien que se quede. Se necesita de mucha vocación. Esta chica con la que empezó Elena resultó ser una persona muy irresponsable. Sé que es común, a Inés Estevez le pasa lo mismo con sus chicas”, aseguró Julieta, quien también se mostró aliviada porque, por el momento, pudieron dar con alguien que asista a Elena en sus tareas y que le garantice poder volver a las aulas.