f1280x720 58341 190016 5050

Cuando las mujeres conocemos nuestros ciclos internos podemos gestionar nuestra vida y nuestras actividades diarias en armonía con nuestros procesos naturales. 
Las fases de la Luna coinciden con las fases del ciclo menstrual y los estados anímicos y hormonales también están bajo su influencia. Antiguamente, el ritmo natural de toda mujer era menstruar bajo la luna nueva y ovular bajo la luna llena. Hoy vivimos en un mundo de luz artificial en el que se hace imposible vivir bajo la luz natural del Sol y la Luna. La luz artificial afecta el ritmo natural femenino y hace que la sensibilidad y el ritmo biológico se confundan, que tengamos ciclos irregulares y desconectados de las fases lunares, menstruando bajo la luna llena u otra luna que no sea la nueva. 

Hoy, las mujeres estamos desconectadas de nuestros ritmos internos y no estamos tan atentas a los cambios emocionales y energéticos que vamos experimentando durante todo el mes. Muchas veces incluso intentamos vivir como si no estuviésemos afectadas por las fases de la Luna, y esto nos hace perder bienestar y la posibilidad de aprovechar todas nuestras potencialidades. 

 

Por Sabrina Bayón, Consultora Psicológica Gestáltica y Terapeuta Floral Bach, Creadora de @counselingyflores, Co-creadora de @somoshijasdelrigor

 

 

¿Cómo aprovechar la Luna Nueva?

Esta es la fase reflexiva, del silencio, de la introspección, la fase de la soledad y el momento del mes en el que necesitamos “ir hacia adentro”. Tenemos la necesidad de estar tranquilas y la interacción con el exterior se torna algo molesta. Nuestro cuerpo está mucho más sensible, por lo que podemos aprovechar esta fase para conectar con nuestro cuerpo y estar más atentas a los mensajes que nos trae. En esta fase estamos más intuitivas. Es un momento ideal para disfrutar de la quietud, el silencio y meditar. Nuestro cuerpo recicla su energía, por eso permitirnos el descanso es muy importante en esta etapa para permitirle que pueda reponerse y comenzar con mucha vitalidad la siguiente fase de luna creciente.

¿Qué pasa en la fase de la Luna Creciente?

La semana posterior a menstruar coincide con un aumento en la energía física, ya que es una fase de renovación. Es un momento ideal del mes para iniciar proyectos que se van a materializar durante la siguiente fase de Luna Llena. En Luna Creciente tenemos una alta capacidad de concentración, analítica y de planificación. Nos sentimos con mayor fortaleza mental y los pensamientos son más claros. Las emociones están más estables y la energía vital está en su punto máximo. Durante la Luna Creciente necesitamos menos descanso y nos sentimos más segura de nosotras mismas. Tenemos mas ganas de salir a divertirnos y estar rodeadas de gente. 

¿Cómo vivir en plenitud la Luna Llena?

La ovulación es la fase expresiva, sociable, empática y radiante. Hay una mayor capacidad de entrega a aquello que se ama. Es una fase llena de energía y vitalidad; una fase fértil en todos los aspectos que nos permite dar vida a proyectos laborales, personales o familiares. La seguridad y la autoestima se incrementan en este momento del mes y tenemos un mayor deseo sexual.

¿Qué nos pasa en la Luna Menguante?

La semana previa a menstruar comienza a bajar nuestra energía física. Aparece la necesidad de limpiar y soltar lo que no nos hace bien. Son días en los que hay una orientación “hacia el interior”. También disminuye la capacidad de concentración y la memoria. Es un momento idóneo para indagar en nuestros deseos, necesidades, miedos. Esta fase es ideal para sanar y avanzar en el proceso de crecimiento personal. 

¿Y en la menopausia?

En la menopausia dejamos de estar sujetas al ciclo reproductivo, porque lo hemos trascendido. Cambia la realidad, pero los ciclos lunares siguen existiendo y ejerciendo su influencia en nosotras. Energéticamente las mujeres somos aún más poderosas. Toda esa energía, que mes a mes se renovaba fluyendo hacia el exterior, ahora inicia un circuito interno que retroalimenta y sigue sustentando el ritmo femenino natural.
Este camino de conocimiento y comprensión de la naturaleza cíclica femenina, es parte del proceso de desarrollo personal de toda mujer, que necesita volver a conectar con su ciclo menstrual, sus fases, las energías y potencialidades. 

 

 

Fuente Pronto