El teclado de la computadora es uno de los elementos que más usamos a diario y, al mismo tiempo, uno de los que más acumula suciedad. Restos de comida, polvo, bacterias y hasta humedad pueden quedarse entre las teclas si no lo limpiamos correctamente. Sin embargo, muchas veces se cometen errores al higienizarlo que pueden dañarlo o reducir su vida útil.
Usar demasiada agua o líquidos de limpieza
Un error frecuente es rociar directamente el teclado con agua o productos limpiadores. La humedad puede filtrarse entre las teclas y dañar el circuito interno. Lo ideal es aplicar el líquido en un paño de microfibra apenas humedecido y luego pasar suavemente por la superficie.

