Un gato que ignora su recipiente de agua pero corre hacia una canilla apenas se abre puede parecer caprichoso, pero detrás de este comportamiento existen explicaciones relacionadas con sus instintos y la forma en que perciben el entorno. De hecho, la preferencia por el agua en movimiento es bastante común y ha dado lugar a la popularidad de las fuentes diseñadas especialmente para felinos.
En la naturaleza, el agua corriente suele asociarse con una menor probabilidad de contaminación que el agua estancada. Aunque los gatos domésticos no necesiten buscar recursos para sobrevivir, algunos especialistas consideran que esta tendencia podría estar relacionada con comportamientos heredados de sus antepasados.
Además, el movimiento genera estímulos visuales y sonoros que llaman su atención. Un recipiente inmóvil puede pasar desapercibido en ciertos momentos, mientras que una corriente de agua ofrece señales que despiertan su curiosidad y facilitan que detecten su presencia.
