La Policía Federal detuvo durante la tarde del jueves a un ciudadano iraquí que poseía documentación argentina presuntamente falsa. El hombre se encontraba hablando con su teléfono celular frente a la Embajada de Israel en Buenos Aires, que esta semana fue blanco de amenazas de bomba. De hecho, el miércoles pasado esa oficina diplomática fue evacuada por una intimidación que llegó por correo electrónico.
El caso del iraquí, que es investigado por la jueza federal María Eugenia Capuchetti y el fiscal Guillermo Marijuan, disparó una nueva alerta para reforzar aún más la seguridad de los templos y edificios de la comunidad judía en Buenos Aires.
