Otra vez el drama de las apuestas deportivas ilegales en Brasil. En 2023, jugadores de ocho clubes distintos del Brasilerao, fueron sancionados por amaño. Entre ellos estaba el actual defensor de Independiente, Kevin Lomónaco, quien además de pagar una suma fija de dólares, estuvo más de seis meses sin poder jugar.
El caso de Paquetá en el West Ham de la Premier League, también tuvo mucha repercusión. En estos días, la estrella del Flamengo, Bruno Henrique, está en la lupa de la justicia por la misma causa.
En un partido del Mengao frente al Santos en 2023, el delantero tuvo un actitud sospechosa: primero discutió vehemente con el juez, quien decidió amonestarlo, pero su actitud siguió siendo la misma y forzó la doble amarilla y posterior expulsión.
🚨AHORA: La policía de #Brasil🇧🇷 va por Bruno Henrique por Apuestas Deportivas.
El jugador de #Flamengo se hizo expulsar vs. #Santos en el #Brasileirão 2023.
Su hermano, cuñada y primo crearon cuentas virtuales e hicieron predicciones sobre su expulsión.pic.twitter.com/klOBZzV8AU
— Santiago Ravidlas (@SantiRavidlasPy) November 5, 2024
Hasta allí, una situación normal de un partido de fútbol. El tema es que la justicia recibió una denuncia a través de una casa de apuestas, en la que varios familiares y un grupo de apostadores, se vieron favorecidos por dicha expulsión.
Tres empresas de la región notaron que, antes del encuentro, crecieron de manera exponencial la cantidad de apuestas que sostenían que el delantero iba a ver la roja en el partido. A priori, algo muy llamativo, en un jugador que suele ser noticia por sus goles.
A raíz de esto, Bruno Henrique, fue allanado por la Policía Federal y el Ministerio Público de Río de Janeiro. Le secuestraron una computadora y un telefóno celular, además de abrirle un expendiente a sus familiares, quienes ganaron mucho dinero con aquella jugada polémica.
