A casi un mes de que Marcela Acuña fuera condenada por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, al igual que su esposo, el puntero político Emerenciano Sena, y su hijo, Cesar Sena, apuntado como autor principal del crimen, la jueza de la Cámara del Crimen Nro. 2 de Chaco, Dolly Fernández, ordenó que la dirigente política perdiera todos los tratos especiales que se le otorgaron durante la etapa de juicio oral.
La medida se dio a conocer este sábado, después de que la magistrada dispusiera que Acuña debe cumplir con un régimen de detención común, lo que implica que quien fuera candidata a intendente de Resistencia pase a ser considerada igual que al resto de las presas.

La situación previa de la condenada contaba con algunos privilegios producto de su posicionamiento político y el de su esposo como cabezas de un clan político que hasta hace dos años ostentó un cierto poder territorial, como el acceder a ciertas actividades que no estarían disponibles para las personas condenadas.
