La detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos reconfiguró de manera abrupta el tablero político en Venezuela y, en paralelo, reavivó las expectativas del Gobierno argentino por la situación de Nahuel Gallo, el gendarme que permanece detenido desde hace más de un año en una cárcel venezolana.
En la Casa Rosada sostienen que el nuevo escenario abre una oportunidad concreta para avanzar en su liberación, de la mano de la administración de Donald Trump.
Según reconocen fuentes oficiales, el Ejecutivo mantiene contactos permanentes con funcionarios estadounidenses y confía en que, durante el período de transición que se abre en Venezuela tras la captura del dictador chavista, se incluya la excarcelación de presos extranjeros y de detenidos por razones políticas.
“Es un escenario posible. En cualquier esquema de transición, la situación de los presos suele ser uno de los primeros temas en discusión”, deslizó una fuente con acceso a las negociaciones, en diálogo con TN.
