Pasamos varias horas del día en el trabajo y, muchas veces, terminamos comiendo apurados, lo primero que encontramos o directamente salteando el almuerzo. Armar una vianda equilibrada es más económico y puede ayudarte a sentirte mejor, evitar el bajón de energía de la tarde y mantener buenos hábitos sin complicarte.
Una vianda saludable, completa y rendidora debería incluir:
Proteínas: son esenciales para sentir saciedad y mantener la masa muscular. Ejemplos: pollo a la plancha, atún, huevo duro, lentejas, garbanzos, tofu.
Carbohidratos complejos: te dan energía sostenida durante la jornada. Ejemplos: arroz integral, papa, batata, quinoa, fideos integrales.
