El maquillaje forma parte de la rutina diaria de muchas personas, pero hay que tener en cuenta que no solo importa qué productos usamos, sino también cómo los cuidamos. Guardarlos de manera incorrecta puede hacer que pierdan su efectividad, cambien de textura o incluso causen irritaciones en la piel. Estos son los errores más comunes que conviene evitar.

Guardarlos en el baño
El calor y la humedad propios de este lugar alteran la composición de los cosméticos y favorecen la proliferación de bacterias. Lo mejor es mantenerlos en un sitio fresco y seco.
