Pasamos muchas horas frente a la computadora, leyendo o estudiando, y la iluminación que usamos puede marcar la diferencia entre una jornada cómoda o dolores de cabeza y fatiga visual. Elegir la lámpara de escritorio adecuada no solo mejora la concentración, también protege tu vista a largo plazo.
Optá por una luz regulable
Las lámparas con intensidad ajustable permiten adaptar la iluminación según la hora del día y la tarea que estés haciendo. No es lo mismo leer un libro que mirar una pantalla: contar con un regulador ayuda a evitar cansancio ocular.

