El Gobierno de Javier Milei tiene la lupa puesta sobre bancos, bingos y empresas energéticas que no pagan lo que les correspondería de impuestos e inflan pérdidas. Otros sectores investigados son las billeteras virtuales, financieras y prepagas.
Se trata de un objetivo de relevancia para la Dirección General Impositiva (DGI) que forma parte del ARCA, ya que calcula que por diferencias en la presentación de quebrantos y en la valuación de títulos públicos, el Estado perdió cerca de $100.000 millones.
En el caso de los bancos la deuda prevista notificada es algo más de $28.360 millones. La DGI quiere que los bancos dejen de ajustar por inflación los quebrantos (las pérdidas), una situación por la cual el Gobierno sostiene que no está contemplado en la ley.
