Muchos perros se alteran con los ruidos fuertes. Los fuegos artificiales, tormentas o incluso el tránsito pueden generarles miedo y ansiedad. Si bien cada mascota reacciona distinto, hay hábitos y recursos que pueden ayudar a que se sientan más seguros y tranquilos.
1. Creale un refugio seguro
Preparale un rincón donde se sienta protegido: puede ser su cama, una manta o una caja con juguetes. Elegí un espacio lejos de las ventanas y con luz tenue. Algunos canes prefieren esconderse, y es importante respetar ese comportamiento sin obligarlos a salir.
2. Mantené la calma
