La llegada de la primera gran ola de calor fuerte del verano 2025 puso en alerta a la ciudad de Buenos Aires y al conurbano bonaerense. De acuerdo con los pronósticos oficiales, las temperaturas podrían trepar por encima de los 40 grados en los próximos días, con elevados niveles de humedad que incrementan la sensación térmica y el impacto sobre el organismo.
Ante este escenario, profesionales de la salud y organismos de prevención insisten en la necesidad de adoptar cuidados específicos para reducir riesgos, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. El calor extremo no solo genera incomodidad, sino que puede derivar en cuadros graves si no se toman medidas a tiempo.
Uno de los puntos centrales es la hidratación constante. Los especialistas remarcan que no hay que esperar a sentir sed para beber agua, ya que ese es un signo tardío de deshidratación. Se recomienda consumir líquidos de manera regular a lo largo del día, incluso sin realizar actividad física, y priorizar el agua potable por sobre otras bebidas.

