El Congreso dio luz verde a la ley de Inocencia Fiscal, una de las apuestas centrales del Gobierno de Javier Milei para redefinir la relación entre el Estado y los contribuyentes. La norma, que fue aprobada por el Senado, introduce modificaciones profundas en el régimen penal tributario, en los criterios de fiscalización y en los procedimientos administrativos, con el objetivo declarado de simplificar el sistema y desalentar el uso automático de presunciones por parte del fisco.
Aunque en el debate público el proyecto fue asociado a los denominados “dólares del colchón”, el texto aprobado no incorpora un régimen de blanqueo de capitales ni modifica la estructura del Impuesto a las Ganancias.
En cambio, apunta a generar un marco de menor exposición penal y administrativa para quienes utilicen ahorros de hasta 100 millones de pesos, siempre que no se verifiquen conductas dolosas.
