Tras meses de distancia diplomática y con un escenario regional en pleno movimiento luego de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, el Gobierno argentino empezó a estudiar la posibilidad de reactivar su embajada en Venezuela. La sede había sido cerrada el año pasado luego de que el régimen retirara al personal diplomático argentino y de otros países latinoamericanos, en medio de un fuerte aislamiento internacional.
Según pudo saber este medio, en Casa Rosada el tema ya forma parte de las conversaciones reservadas del área de política exterior, aunque aclaran que se trata de una instancia preliminar. “No hay ninguna decisión tomada. Es un análisis muy incipiente y atado a múltiples factores”, reconocieron fuentes oficiales con acceso al expediente.
El interés por reabrir la embajada se da en paralelo a los movimientos del Gobierno de Donald Trump, que evalúa enviar funcionarios a Caracas como parte del proceso de transición que encabeza el líder norteamericano tras la detención del dictador. Desde el entorno del presidente Javier Milei admiten que una eventual normalización diplomática argentina estaría alineada, en gran medida, con los pasos que dé Washington en las próximas semanas.
