Lunes, 5 de octubre 2026

Comer sin horario: cómo impacta en la energía

No tener horarios fijos para comer es cada vez más común debido a rutinas irregulares, trabajo flexible o falta de hambre a determinadas horas, lo que hacen que muchas personas coman cuando pueden y no cuando el cuerpo lo pide. El impacto no siempre se nota de inmediato, pero suele sentirse en los niveles de energía a lo largo del día.

El cuerpo funciona con ritmos biológicos. Anticipa la llegada de comida y prepara procesos digestivos y metabólicos en determinados momentos. Cuando las ingestas son muy desordenadas, esa anticipación se pierde y la energía se vuelve más inestable.

Uno de los efectos más frecuentes es el cansancio repentino. Pasar muchas horas sin comer puede generar bajones de energía, dificultad para concentrarse o irritabilidad. No siempre aparece hambre intensa, pero sí una sensación de agotamiento difícil de explicar.

Fuente: Nexofin

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