Después de ciertos almuerzos aparece esa sensación de pesadez y ganas de cerrar los ojos, incluso si se durmió bien. No es casualidad, sino que algunos alimentos y combinaciones activan procesos digestivos y hormonales que favorecen la somnolencia.
1. Comidas muy abundantes
Cuando se ingiere una gran cantidad, el cuerpo deriva más flujo sanguíneo al sistema digestivo, lo que puede generar sensación de cansancio y menor alerta.
2. Exceso de carbohidratos refinados
