Al cocinar, el tamaño en que se cortan los ingredientes puede parecer un detalle menor, pero en realidad tiene un impacto directo en cómo se cocinan, en la textura final y hasta en el sabor, ya que no es lo mismo trabajar con piezas grandes que con cortes más pequeños cuando se trata de tiempos y distribución del calor. Ese cambio, aunque sutil, puede modificar bastante el resultado.
La cocción no es igual
Los trozos más chicos se cocinan más rápido porque el calor llega antes al centro, mientras que los más grandes tardan más y pueden quedar crudos por dentro si no se ajusta el tiempo, por eso el tamaño del corte influye en que la cocción sea pareja o no.

