Todo a su debido tiempo. Tal vez la idea de vender acciones de la Copa del Mundo al sector privado no haya sido la idea más lúcida del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Pero a este altura sorprende como le han ido soltando la mano al mandamás una vez iniciado el boicot de la UEFA encabezado por Aleksander Čeferin, llegando incluso a amenzar con sacar a las selecciones de Europa de las competencias FIFA.
Hubo marcha atrás de Infantino y pedido de disculpas por una posible mal interpretación al cambio de paradigma que quería establecer en la cúspide del fútbol; sin embargo, parece que a nadie le llegó el mensaje y al mismo tiempo siguen los alejamientos.
“Diversos sucesos plantean interrogantes fundamentales sobre el liderazgo, la gobernanza, la transparencia y los procesos de toma de decisiones en el seno de la FIFA”, así comienza el escrito de la Asociación Suiza de Fútbol donde justifica la decisión de dejar de apoyar a su compatriota en la FIFA.
“La credibilidad, la transparencia, la rendición de cuentas y la participación efectiva de los órganos estatuariamente competentes son requisitos indispensables para confiar en la dirección de fútbol internacional y en la integridad de la FIFA”, agrega como los principales motivos que movilizaron la decisión.
Carrera debilitada de cara las elecciones
A esta altura nadie puede ocultar el debilitamiento que ha sufrido Gianni Infantino de cara su reelección en marzo de 2027 cuando se abra la votación para la presidencia de la FIFA.
Y lo peor de todo es que todavía queda tiempo para seguir sumando bajas. Con el agua todavía por correr por debajo del puente, sin datos oficiales, se estima que el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaïfi, podría ser una de los candidatos a luchar por el cargo con el suizo.
