Los frutos secos son una de las mejores opciones para un aperitivo o snack saludable, además de destacar sus beneficios para reducir la inflamación y los niveles de colesterol malo, la protección frente al daño de los radicales libres, la mejora de la sensibilidad a la insulina y de la función de los vasos sanguíneos.

Además, aportan fibra, grasas saludables, proteínas y son ricos en polifenoles que protegen al organismo el estrés oxidativo causado por los radicales libres, responsables del daño celular que desencadena la inflamación. También son una fuente rica de vitaminas, incluidas las E, B6 y B9 –o ácido fólico–, y de minerales, entre otros magnesio, potasio, zinc, selenio y fósforo.

