Si alguna vez notaste que tu perro se pone inquieto cuando estás estresado o se queda a tu lado cuando estás triste, no es una coincidencia. La ciencia lo viene estudiando desde hace años, y todo indica que no solo entienden nuestro estado emocional, sino que pueden llegar a reflejarlo.
Este fenómeno se conoce como efecto espejo emocional o sincronización emocional inter-especie, y se basa en la capacidad del can de registrar señales sutiles —postura, tono de voz, ritmo cardíaco, expresiones faciales— y reaccionar de forma empática.

Diversas investigaciones, como las publicadas en revistas de comportamiento animal y neurociencia, señalan que estos animales pueden:
