Ya pasó más de un mes del Superclásico en donde Boca pudo cortar una tendenciosa racha muy adversa ante River de la mano de Miguel Merentiel y Exequiel Zeballos, quien todavía sigue reviviendo una y otra vez esa tarde que marcó su 2025, no solo por el gol, sino por el impacto anímico y futbolístico que tuvo a nivel personal.
Aquella tarde en La Bombonera el Chango encontró su punto alto de su rendimiento: Velocidad, desequilibrio y personalidad para asumir el protagonismo del partido y encaminar al Xeneize al triunfo. Justo antes del descanso, Zeballos rompió el cero y desató el desahogo de todo el Alberto J. Armando que venía necesitado de una alegría grande.
🔥🇦🇷 CHANGUITO ZEBALLOS PARA EL 1-0 DE BOCA ANTE RIVER EN EL SUPERCLÁSICO.pic.twitter.com/rjTKpcsMJv
— Sudanalytics (@sudanalytics_) November 9, 2025
Con el paso de los días, el delantero sorprendió a todos al contar cómo vivió su festejo, muy lejos de la euforia que transmitieron las imágenes, confesó que al verlo en frío siente cierta incomodidad. “Ni siquiera me acuerdo bien cómo fue y hasta me da algo de vergüenza volver a verlo”, explicó en la revista oficial del club.
El Changuito comentó que todo fue instintivo: “Yo suelo salir para ese lado porque ahí están mi viejo y un amigo. Sé que encaré para ahí, pero no sé cómo terminé casi en medio de la gente”.
Más allá de la anécdota, Zeballos definió aquella tarde en La Bombonera como la jornada perfecta: “Fue el partido que uno siempre sueña: mi primera vez de titular contra River, un gol, una asistencia, la ovación y la clasificación a la Libertadores”, resumió.
