En el año 1975, Naciones Unidas designó esta fecha con la idea de destacar la lucha femenina en su reclamo de igualdad de oportunidades en la sociedad.
La conmemoración de esta emblemática fecha, tiene múltiples antecedentes a lo largo del último siglo.
Durante los primeros años del siglo XX, distintos movimientos organizaron manifestaciones que tenían el espíritu del actual 8M, sumando un significativo reclamo: la posibilidad de que las mujeres participaran de los procesos electorales de la época.
Finalmente, el 28 de febrero de 1910, en la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, fue el día en que los movimientos que participaron del encuentro definieron, por primera vez, y bajo el consenso de las participantes, que el 8 de marzo se convertiría en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
