Desde antes de su debut, el santiagueño ilusionaba a los hinchas xeneizes, que soñaban con verlo marcar la misma diferencia en Primera que en divisiones inferiores. Ya en su estreno frente a Newell’s, en noviembre de 2020, el por entonces portador de la número 30 mostró destellos que hacían pensar que aquellas ilusiones podían convertirse en realidad.
Tras un 2021 en el que alternó grandes actuaciones en Reserva con suplencias en Primera, el 2022 lo comenzó de manera sobresaliente. Con la mítica “7” en su espalda, Zeballos fue una de las piezas clave de un Boca que no deslumbraba, pero ganaba. Incluso en la vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores de ese año, frente a Corinthians, protagonizó una gran jugada que derivó en un centro que Benedetto no supo aprovechar.
Leyendeker y el comienzo de la mala racha
Luego de la eliminación del Xeneize en aquella Copa, el equipo enfrentó a Agropecuario por los octavos de final de la Copa Argentina. En una desafortunada jugada, Milton Leyendeker fue de manera casi antiprofesional contra el extremo, ocasionándole una fractura de tibia y daños en el tobillo.
Se cumplen 3 años de la patada de Leyendeker a Zeballos.
Ramírez le sacó amarilla. pic.twitter.com/Qep3b2ml6C
— SX (@SANGREXENEIZE) August 10, 2025
En su regreso, Zeballos sufrió múltiples recaídas en la rodilla y el tobillo. Cuando parecía empezar a recuperar ritmo bajo la conducción de Jorge Almirón, sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, que lo dejó casi diez meses fuera de las canchas.
Tras su vuelta, entre altibajos, nunca había logrado asentarse hasta ahora. En sus últimos cuatro partidos generó cinco goles (tres tantos y dos asistencias), ratificando su gran momento con una actuación brillante en el Superclásico frente a River, donde anotó un gol y asistió a Miguel Merentiel para el 2-0 definitivo.
