El 18 de octubre un Boca golpeado recibía a Belgrano de Córdoba en la Bombonera: días atrás, el entrenador Miguel Ángel Russo, había fallecido a los 69 años.
En homenaje a Miguelo, el capitán Leandro Paredes, dejó volar hacía el cielo una camiseta con el nombre del técnico y rodeada de globos azules y amarillos. Aquella tarde todos se preguntaban: ¿dónde habrá ido a parar el manto sagrado?
Y 20 días después apareció a 100 kilómetros de la Bombonera en Soriano, departamento de Uruguay. Un productor agropecuario de la localidad de Cañada Nieto, de apenas 430 habitantes, fue el afortunado de encontrar la reliquia.

Así narró la historia el periodista uruguayo Pepe Temperan en su cuenta de X. Según cuenta, el trabajador rural vio a los lejos que algo brillaba en la soledad del campo. Cuando se acercó, no lo podía creer: era la camiseta de Boca que decía “Miguel 1956 – ∞” ya con los globos desinflados.
El hallazgo se produjo este martes 11 de noviembre, luego de qué reinará la incertidumbre en los hinchas de Boca, que se preguntaban el destino final de una casaca con un valor simbólico muy fuerte.
