La primavera trae días más largos y más energía para salir y disfrutar. Pero también es una época en la que el organismo se expone a cambios de temperatura, alergias y virus que pueden debilitar las defensas. Adoptar algunos hábitos simples puede ser clave para que tu sistema inmune se mantenga fuerte y preparado.
1. Dormí lo suficiente
El descanso nocturno permite que el cuerpo se repare y produzca las células necesarias para defenderse de virus y bacterias. Apuntá a dormir entre 7 y 8 horas por noche.
2. Sumá frutas y verduras frescas
