Las duchas frías, más allá del shock inicial, tienen efectos sorprendentes en el cuerpo y la mente que pueden mejorar tu bienestar diario. Si sos de los que te cuesta, en épocas de calor, podés aprovechar a probarlo.
1. Activan la circulación
El agua fría provoca que los vasos sanguíneos se contraigan y luego se dilaten, lo que estimula la circulación y ayuda a oxigenar mejor los tejidos. Es un mini ejercicio cardiovascular sin moverte del baño.
2. Mejoran el ánimo
