Con el triunfo de Lula da Silva en la segunda vuelta electoral de Brasil, lo que lleva al líder del Partido de los Trabajadores (PT) a su cuarto mandato, el presidente Javier Milei, reúne a su Gabinete para analizar las repercusiones de los comicios en el país vecino.
El libertario vio coartados sus deseos de consolidar un bloque de ultraderecha en Sudamérica, de la mano de Flavio Bolsonaro, a quien apoyó en su campaña y que perdió en el balotaje por el 2% de los votos.
Por lo que ahora, deberá reescribir su estrategia política local, ya que la relación con Lula es pésima por sus insultos y falsas acusaciones de corrupción contra el líder brasileño.
